Diccionario de la crisis de la Sanidad
(segunda parte: propuestas para afrontarla)
· Alfabetización sanitaria de los ciudadanos. No sólo deben ponerse las pilas los políticos y
los gestores, los ciudadanos también tenemos mucho que hacer para garantizar la
sostenibilidad de nuestro SNS y evitar "ajustes" y recortes. Nuestro
papel debe ser educarnos, formarnos, capacitarnos para evitar el uso inadecuado
de nuestra sanidad. En eso consiste ya que se entiende por alfabetización
sanitaria (health literacy) el grado en que las personas son capaces de
obtener, procesar y comprender la información y los servicios sanitarios
necesarios para tomar decisiones respecto a su salud. La administración debería
invertir en programas de educación para la salud ya que cada euro que se
invierte en este tipo de programas redunda en una reducción de casi 50 euros en
coste sanitario innecesario. Además la revisión sistemática de Sørensen et al
(Health literacy and public health: A systematic review and integration
of definitions and models) publicada en BMJ se demuestra que la mejora de
la alfabetización comporta mayor efectividad de las actividades preventivas,
menor riesgo de hospitalización y mejor grados de control de enfermedades
crónicas, como la diabetes mellitus con menos complicaciones de las mismas. Las prácticas y políticas nacionales y europeas
tendrán que desarrollar estrategias específicas de promoción y mejora de la
salud (prevención, habilidades para mejorar el uso de los servicios clínicos,
habilidades para comunicarse con los profesionales) que aborden los problemas
relacionados con las limitaciones en alfabetización en salud para reducir las
desigualdades en la promoción de la salud, el bienestar y el desarrollo
sostenible.
· Cambios en el modelo de financiación autonómica que garanticen la suficiencia financiera, acaben
con el déficit que afecta a los servicios de salud autonómicos, recupere su
naturaleza redistributiva y el carácter
finalista de la misma
· Creación de una central de compras sanitaria pública que supondría ahorro en adquisición de
fármacos y material fungible.
· Desinversión en sanidad (y reasignación de
recursos rescatados). Buscar la eficiencia del
sistema (entendiendo esto como diseño de la cartera de servicios y práctica
clínica basados en la evidencia científica) es una medida inteligente. Una de
las aproximaciones más inteligentes es la desinversión sanitaria. El concepto
de desinversión (disinvestment) en los años 80 y fue usado en el mundo
empresarial para la externalización de actividades no nucleares o la venta de
partes de la empresa que no añadían valor para buscar financiación. En sanidad
aparece con fuerza en la última década ligada al ámbito de la evaluación de los
nuevos fármacos y tecnologías4, vehiculizando la necesidad de no gastar dinero
en lo ineficiente, y buscando compensar el sesgo clásico que tiene la Medicina
a favor de aceptar mejor las tecnologías emergentes que las existentes).
En todo caso el concepto actual consiste en retirar parcial o totalmente
recursos de tecnologías, medicamentos, procedimientos o prácticas existentes,
que aportan escaso o nulo valor en relación al coste que comportan. Es
importante plantearse la puesta en marcha este tipo de iniciativas de
desinversión racional con independencia de que nos podamos sentir poco o nada
culpables de la actual crisis, o incluso reconociendo que los factores externos
(crisis financiera) son mucho más importantes que los internos (imputables a
nuestra ineficiencia); y también aceptando la tesis postulada por Jovell, que
en contraste con otros servicios del Estado afirma que los problemas de la
sanidad española configuran una «crisis de éxito» (y no de fracaso como en
otros sectores). Por razones éticas y por razones de autonomía profesional,
corresponde a los profesionales sanitarios asumir la desinversión activa en lo
que no añade valor a nuestro trabajo, o lo hace de forma muy residual. Y
reasignar estos recursos hacia otras funciones, actividades o estrategias que
permitan mantener y mejorar la salud de los pacientes y los ciudadanos; a los
gestores les atañe en racionalizar la accesibilidad justa y equitativa a los
servicios y a los políticos, dialogar con profesionales, gestores y ciudadanos
para llegar a acuerdos sobre como reasignar los recursos liberados en la
mejorar y sostenibilidad del SNS. Las posibilidades de la desinversión son
inmensas. Por ejemplo, reasignar recursos liberados para cambiar la conducta
nutricional y de ejercicio físico de los adulto obeso, puede suponer grandes
éxitos en el control de diabetes, de la artrosis de rodilla y de la
hipertensión o la realización rutinaria de una radiografía de tórax en los
estudios preoperatorios de pacientes jóvenes y sanos sin datos relevantes en la
historia y la exploración. Son sólo algunos ejemplos de las más de 800
prácticas clínicas de de dudosa efectividad que la organización NICE ha
identificado en los sistemas de salud europeos.
· Inequidad entre CC.AA. que debe resolverse con mecanismos de reparto fundamentados en las
necesidades de salud de la población para lo que es imprescindible la
elaboración de un Plan Integrado de Salud como instrumento para favorecer las
políticas de salud y la cohesión del SNS
· Mejorar la coordinación del sector sanitario con el sociosanitario incrementando los
recursos de este último (camas de crónicos, centros de día, residencias asistidas, etc)
· Normalización de la práctica clínica. Mejorar la racionalidad de las decisiones
clínicas generalizando instrumentos (aprobados por las sociedades científicas)
para mejorar la eficiencia y efectividad de las actuaciones como vías clínicas,
guías clínicas, protocolos de actuación de las patologías más prevalentes.
· Pacientes inteligentes (e-pacientes, pacientes
expertos, pacientes implicados...). El movimiento de los pacientes inteligentes surgió hace 10 años en Estados
Unidos donde la sanidad sigue las leyes del mercado y el sufrido ciudadano
tiene que aprender a moverse en un sistema que tiene lo peor y lo mejor de la
medicina pero donde si no tienes un buen seguro (y caro) deberás hipotecar tu
casa para operarte de prótesis de cadera. El auge imparable de Internet y,
sobre todo el claro crecimiento de la Web 2.0 con las redes sociales
convirtieron a muchos de estos pacientes capacitados en e-pacientes. Pero ¿qué
es un e-Paciente? La salud es uno de los intereses más universales en Internet,
y por tanto, cualquier persona con acceso a Internet es potencialmente un
e-Paciente pero el hecho de buscar información sobre salud en Internet no convierte
a un ciudadano en e-Pacientes. Es necesario también aprender y capacitarse para
entender cómo funciona el sistema sanitario y comprender las enfermedades. En
la práctica, la mayoría de los pacientes inteligentes son e-pacientes o lo
serán en un futuro inmediato. El movimiento de los pacientes inteligentes es un
síntoma de un cambio más radical de la sociedad, hacia los ciudadanos más
capacitados-empoderados y comprometidos con su salud. Si tomamos decisiones
informadas al comprar una casa o un coche, ¿por qué no sobre nuestra salud? Los
pacientes inteligentes saben que deben
tomar decisiones sobre su salud en estrecha colaboración con los
profesionales de la salud. Pero todo esto no acaba aquí, al convertirse también
en e-pacientes, constituyen a una comunidad global de personas convencidas de
que la Web 2.0 puede mejorar los sistemas sanitarios y ayudar a superar la
dichosa crisis de nuestro SNS.
· Participación ciudadana en las políticas
sanitarias nacionales. No sólo
lo piden las asociaciones de pacientes y de profesionales: Es la estrategia
sanitaria de 2008-2013 de la UE que establece como valor fundamental la
participación ciudadana en la toma de decisiones, para la que el apoyo a la
“alfabetización sanitaria” mejore los sistemas sanitarios europeos. Nuestra
querida ministra de Sanidad debería tomar buena nota. No se deben hacer ajustes
ni cambios sin diálogo con las partes implicadas. Deben escucharse a las
asociaciones de pacientes, las sociedades científicas y a la sociedad civil
antes de tomar unilateralmente decisiones que afecten a eso que ellos mismos
llaman "la joya de la corona": la sanidad. Debería establecerse una
MESA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA en el seno de la Agencia de Calidad del
Ministerio de Sanidad que sirviese como consultora para buscar solución a los
problemas de futuro de nuestro SNS. No hacerlo así sólo llevará a conflictos
innecesarios y a la pérdida de confianza de los ciudadanos que siguen confiando
mucho en los profesionales sanitarios pero cada vez menos en los políticos.
Charles Safran, un experto norteamericano afirmaba que cuando los pacientes
participan más activamente en el proceso de atención médica, podemos crear un
nuevo sistema de salud con servicios de mayor calidad, mejores resultados,
menor coste, menor número de errores médicos, y pacientes más satisfechos, más
sanos. Tenemos que hacer de esto, el nuevo patrón de oro de calidad en la
atención médica y el principal objetivo de todos nuestros esfuerzos por mejorar
así como la estrategia más segura para superar la crisis del SNS.
· Política farmacéutica más eficiente encaminada a aumentar la utilización de
medicamentos genéricos, control estricto de las actividades de “marketing” de
las empresas farmacéutica, fomentar la utilización racional de medicamentos
mediante guías y protocolos farmaco – terapéuticos., establecer una línea
directa por parte de las
Administraciones sanitarias de información/formación de los prescriptores e
inversión en educación para la salud de la población sobre el consumo
responsable de fármacos
· Profesionalización, despolitización y
homogenización de la gestión sanitaria. Según algunos bloggers, otro de los elementos que hay que mejorar
es la formación de los gerentes y directores de los centros sanitarios.
Mientras que para ser cardiólogo o traumatólogo, por citar dos ejemplos, hay
que cursar seis años de Medicina y cinco de especialidad MIR ( lo que garantiza
una formación sólida y rigurosa como especialista) para ser gerente de un gran
centro sanitaria vale todo: un máster de ESADE, un curso de gestión de EADA,
experiencia como gerente del Corte Inglés... No parece lógico que a los
responsables de gestionar organizaciones tan importantes no se les exija que
acrediten una formación tipo MIR como ocurre en la mayoría de países de la UE.
Además gerentes y directores deberían ser independientes de los partidos
políticos que gobiernen ya que sino sus cargos son efímeros (muchas veces menos
de 4 años) y sus sucesores suelen desandar lo andando y vuelta a empezar. Los
centros sanitarios deben estar sujetos a unos estándares nacionales y a
inspecciones externas, pero los gestores deberían tener total independencia
(como lo son los jueces de los políticos) en todas las áreas de gestión como
ocurre, por ejemplo, en el National Health Service británico. Unos
gestores tan profesionales como lo son nuestros esforzados médicos, enfermeras,
fisioterapeutas.... son imprescindibles para mejorar la eficiencia de nuestro
SNS.
· Recaudación de impuestos. Algunos bloggers han añadido otras
iniciativas que permitirían "ajustar" mejor la financiación de la
sanidad. Eso sí, sería un ajuste al alza para mejorar la calidad de nuestro
SNS. La mayoría se basan en que paguen más los que más pueden (parece justo).
Os las resumo:
- Mantenimiento del impuesto de patrimonio
- Anular la bajada del impuesto de las grandes
empresas que facturan más de 150
millones de euros al año (0,12% de todas las empresas).
- Eliminar la reducción del impuesto de
sucesiones
-Eliminar el copago en Catalunya o donde sea.
Implementar el copago en el momento del servicio (mientras que se mantienen
unos bajos ingresos al Estado a través de impuestos), es hacer recaer la carga
en los usuarios en lugar de en todos los ciudadanos. Puesto que las clases
populares tienen más posibilidad de enfermar y utilizar los servicios que las
clases pudientes, incrementar el gasto en los usuarios es aumentar todavía más
la regresividad en la financiación. De ahí que sería mucho más justo (y con
mayor capacidad recaudatoria) que se aumentaran los impuestos, incrementando
los impuestos finalistas y/o creando otros nuevos.
· Reordenación del mapa sanitario creando centros
especializados para patologías complejas para que lo difícil lo operen o lo traten los que lo
hacen mejor y a menor coste.
· Subfinanciación crónica de la sanidad pública. El problema de nuestra sanidad pública no son
sus "bolsas de ineficiencia" (que las hay) si no su insuficiente
financiación que la ha llevado a tener un déficit de 65.000 millones de euros.
La mayoría de opiniones que dan soporte a esta idea se basan en una realidad:
España se gasta en sanidad una cantidad menor de lo que debiera gastarse por su
nivel de riqueza. Su PIB per cápita ya es el 94% del PIB per capital promedio
de la UE-15. En cambio, su gasto sanitario público per cápita es sólo el 79,5%
del gasto sanitario público promedio de la UE-15. Si en lugar de 79,5% fuera el
94%, España se gastaría 13.500 millones de euros más de los que se gasta. No
es, pues, cierto, que España se gaste demasiado o que se gaste más de lo que
España puede pagar. Por tanto a nuestro SNS no le sobra "grasa", está
suficientemente delgado y si lo sometemos a dieta conseguiremos que esté
caquéctico.
Bibliografia
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Si se me permite, haría algunas puntualizaciones.
ResponderEliminar- Alfabetización sanitaria de los ciudadanos, por supuesto, pero dentro de una educación general, tan deficitaria en la actualidad.
- Yo iría más allá del cambio de financiación sanitaria: en un pilar básico como la sanidad, establecería un modelo único estatal, por encima de los diecisiete servicios autonómicos desconectados; así se justificaría la existencia real de un SNS y de paso se eliminaría la inequidad entre CCAA.
- Pondría en cuestión el sistema de gerencialismo vigente, que impide la participación de los profesionales, anulando incluso sus voces (si no hay participación de profesionales veo difícil que la haya de la ciudadanía en general).
- Por otra parte, habría que combatir la picaresca y el fraude, tan propios de la sociología hispana, con el objetivo de alcanzar una redistribución más justa en las prestaciones sociosanitarias.
Saludos y enhorabuena por el blog.