lunes, 9 de abril de 2012

El futuro de la sanidad española según los pacientes inteligentes





Después de una semana de trabajo como cooperante con la ONG Radjem, vuelvo a casa para encontrarme una multitud de tuits y correos electrónicos con opiniones e ideas sobre cómo salir de la dichosa crisis sanitaria preservando el derecho a la salud como elemento clave de la sociedad del bienestar que todos queremos preservar.
 Las principales ideas se concentran en 5 iniciativas:

1. EL PROBLEMA: SUBFINANCIACIÓN CRÓNICA DE LA SANIDAD PÚBLICA. El problema de nuestra sanidad pública no son sus "bolsas de ineficiencia" (que las hay) si no su insuficiente financiación que la ha llevado a tener un déficit de 65.000 millones de euros. La mayoría de opiniones que dan soporte a esta idea se basan en una realidad: España se gasta en sanidad una cantidad menor de lo que debiera gastarse por su nivel de riqueza. Su PIB per cápita ya es el 94% del PIB per capital promedio de la UE-15. En cambio, su gasto sanitario público per cápita es sólo el 79,5% del gasto sanitario público promedio de la UE-15. Si en lugar de 79,5% fuera el 94%, España se gastaría 13.500 millones de euros más de los que se gasta. No es, pues, cierto, que España se gaste demasiado o que se gaste más de lo que España puede pagar. Por tanto a nuestro SNS no le sobra "grasa", está suficientemente delgado y si lo sometemos a dieta conseguiremosque esté caquéctico.

2. HAY DINERO PARA SANIDAD SÓLO HAY QUE TENER VOLUNTAD POLÍTICA PARA RECAPTARLO. En el post anterior veíamos propuestas para ahorrar 51.00 millones en sanidad. Además, algunos bloggers han añadido otras iniciativas que permitirían "ajustar" mejor la financiación de la sanidad. Eso sí, sería un ajuste al alza para mejorar la calidad de nuestro SNS. La mayoría se basan en que paguen más los que más pueden (parece justo). Os las resumo:
2.1 Mantenimiento del impuesto de patrimonio (2.100 millones)
2.2. Anular la bajada del impuesto de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año (0,12% de todas las empresas), con lo que conseguiríamos 5.300 millones más.
2.3. Eliminar la reducción del impuesto de sucesiones (2.552 millones)
2.4. Eliminar el copago en Catalunya. Implementar el copago en el momento del servicio (mientras que se mantienen unos bajos ingresos al Estado a través de impuestos), es hacer recaer la carga en los usuarios en lugar de en todos los ciudadanos. Puesto que las clases populares tienen más posibilidad de enfermar y utilizar los servicios que las clases pudientes, incrementar el gasto en los usuarios es aumentar todavía más la regresividad en la financiación. De ahí que sería mucho más justo (y con mayor capacidad recaudatoria) que se aumentaran los impuestos, incrementando los impuestos finalistas y/o creando otros nuevos.
3. PROFESIONALIZACIÓN, DESPOLITIZACIÓN Y HOMOGENIZACIÓN DE LA GESTIÓN SANITARIA. Según algunos bloggers, otro de los elementos que hay que mejorar es la formación de los gerentes y directores de los centros sanitarios. Mientras que para ser cardiólogo o traumatólogo, por citar dos ejemplos, hay que cursar seis años de Medicina y cinco de especialidad MIR ( lo que garantiza una formación sólida y rigurosa como especialista) para ser gerente de un gran centro sanitaria vale todo: un máster de ESADE, un curso de gestión de EADA, experiencia como gerente del Corte Inglés... No parece lógico que a los responsables de gestionar organizaciones tan importantes no se les exija que acrediten una formación tipo MIR como ocurre en la mayoría de países de la UE. Además gerentes y directores deberían ser independientes de los partidos políticos que gobiernen ya que sino sus cargos son efímeros (muchas veces menos de 4 años) y sus sucesores suelen desandar lo andando y vuelta a empezar. Los centros sanitarios deben estar sujetos a unos estándares nacionales y a inspecciones externas, pero los gestores deberían tener total independencia (como lo son los jueces de los políticos) en todas las áreas de gestión como ocurre, por ejemplo, en el National Health Service británico. Unos gestores tan profesionales como lo son nuestros esforzados médicos, enfermeras, fisioterapeutas.... son imprescindibles para mejorar la eficiencia de nuestro SNS.
4. INVERTIR EN ALFABETIZACIÓN SANITARIA DE LOS CIUDADANOS. No sólo deben ponerse las pilas los políticos y los gestores, los ciudadanos también tenemos mucho que hacer para garantizar la sostenibilidad de nuestro SNS y evitar "ajustes" y recortes. Nuestro papel debe ser educarnos, formarnos, capacitarnos para evitar el uso inadecuado de nuestra sanidad.
En eso consiste la alfabetización sanitaria: se entiende por alfabetización sanitaria (health literacy) el grado en que las personas son capaces de obtener, procesar y comprender la información y los servicios sanitarios necesarios para tomar decisiones respecto a su salud.
La administración debería invertir en programas de educación para la salud ya que cada euro que se invierte en este tipo de programas redunda en una reducción de casi 50 euros en coste sanitario innecesario. Además la revisión sistemática de Sørensen et al (Health literacy and public health: A systematic review and integration of definitions and models) publicada en BMJ se demuestra que la mejora de la alfabetización comporta mayor efectividad de las actividades preventivas, menor riesgo de hospitalización y mejor grados de control de enfermedades crónicas, como la diabetes mellitus con menos complicaciones de las mismas. Las prácticas y políticas nacionales y europeas tendrán que desarrollar estrategias específicas de promoción y mejora de la salud (prevención, habilidades para mejorar el uso de los servicios clínicos, habilidades para comunicarse con los profesionales) que aborden los problemas relacionados con las limitaciones en alfabetización en salud para reducir las desigualdades en la promoción de la salud, el bienestar y el desarrollo sostenible.
+iNFO: http://www.universidadpacientes.org/educacionsalud/estaticos/1/
5. PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN LAS POLITICAS SANITARIAS NACIONALES. No sólo lo piden las asociaciones de pacientes y de profesionales: Es la estrategia sanitaria de 2008-2013 de la UE que establece como valor fundamental la participación ciudadana en la toma de decisiones, para la que el apoyo a la “alfabetización sanitaria” mejore los sistemas sanitarios europeos.
Nuestra querida ministra de Sanidad debería tomar buena nota. No se deben hacer ajustes ni cambios sin diálogo con las partes implicadas. Deben escucharse a las asociaciones de pacientes, las sociedades científicas y a la sociedad civil antes de tomar unilateralmente decisiones que afecten a eso que ellos mismos llaman "la joya de la corona": la sanidad.

Debería establecerse una MESA DE PARTICIPACIÓN CIUDADANA en el seno de la Agencia de Calidad del Ministerio de Sanidad que sirviese como consultora para buscar solución a los problemas de futuro de nuestro SNS.
No hacerlo así sólo llevará a conflictos innecesarios y a la pérdida de confianza de los ciudadanos que siguen confiando mucho en los profesionales sanitarios pero cada vez menos en los políticos.



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