Cuando
publiqué el post sobre el tratamiento exagerado de las “malas noticias
sanitarias” por parte de algunos periodistas especializados, recibí muchos tuits que me pedían que hiciera lo mismo
con las “buenas informaciones”, especialmente con las relacionadas con los nuevos
avances farmacotecnológicos.
En realidad,
los hallazgos de nuevos medicamentos o tecnologías innovadoras también suelen
presentarse de forma algo desenfocada respecto a la realidad. Y aunque es
comprensible, resulta innecesario. Se comprende porque tanto los periodistas de
la salud como sus fuentes, nosotros, tenemos una tendencia natural a maximizar
la realidad, hablando sólo de las ventajas, sobre cualquier equipo o medicamento
prometedor sin dejarle claro al lector qué parte de la información es evidencia
científica y qué otra corresponde a promesas que, por muy loables que sean,
solo son posibilidades futuras.
Divulgar
con la exageración resulta innecesario. Se puede hacer buen periodismo de salud
basándose rigurosamente en las fuentes científicas y hacerlo con un lenguaje
sencillo, comprensible y optimista que aumente el interés del lector pero que
le deje claro qué parte de la información es ya una realidad y qué parte son sólo
posibilidades de un futuro más o menos cercano.
Sólo
hay que acceder directamente a las publicaciones que avalan tal o cual avance y
leerlas críticamente. Después todo depende de la habilidad del divulgador para
transmitir, con frases simples, la compleja realidad de las investigaciones.
Tabaquismo
“La vacuna que acabará con el
tabaquismo”
El tabaquismo es la
principal causa de muerte evitable en el mundo.
La nicotina es la principal sustancia responsable de la adicción al
tabaco. La adicción psicológica a la
nicotina produce activación de los centros de placer del cerebro y es responsable
de la abstinencia que sentimos al abandonar el hábito. Si se pudiera bloquear
la acción de la nicotina en el cerebro, fumar dejaría de producir placer. Éste es el fundamento de una vacuna consistente en agregar moléculas de nicotina a bacterias o virus inactivados.
De este modo, el organismo lucha contra la invasión de esas bacterias o virus
generando anticuerpos que «secuestran» la nicotina adictiva de la sangre. Al
evitar que las moléculas lleguen al cerebro, los fumadores no tienen sensación
de placer al ingerir la nicotina. Sería como si se fumase un cigarrillo de
vapor, dado que el fumador no sentiría nada.
El estudio más importante sobre la vacuna se realizó en la Universidad de
Lausana (Suiza)[1] e
incluyó 341 fumadores que recibieron cinco dosis por vía
intramuscular y consejos para dejar de fumar. A los 6 meses de seguimiento el 56,6%
de los participantes tratados la vacuna
seguían abstinentes mientras que solamente el 31,3% de los que recibieron
placebo continuaban sin fumar. Por tanto, la vacuna ayudó a dejar de fumar a un
25,3% más de personas. Es decir, uno de cada cuatro fumadores podría dejar de
fumar si se vacunase
A partir de estos
datos deberíamos decir reformular el titular:
“La vacuna que ayudará a dejar el tabaco a uno de cada
cuatro fumadores”.
Está previsto que se
apruebe en EEUU para finales de 2012 y que llegue a nuestro país a principios
de 2013.
Para los que se
pregunten si el coste de la vacuna será elevado, debemos confirmar que sí, pero
quizás no sea superior a los 900 euros que cada año paga de promedio por su
tabaco un fumador.
Cirugía
“Da Vinci: El robot que opera solo”
El robot quirúrgico Da Vinci
es un ordenador que controla una
plataforma provista de brazos articulados. Se ha empleado con éxito desigual
tanto para la cirugía abierta tradicional como para la laparoscópica. Permite a
cirujanos, previamente muy entrenados con el equipo, realizar intervenciones complejas
y delicadas mediante pequeñas incisiones con gran precisión.
Aunque el término que se aplica para referirse a esta tecnología es el de
"cirugía
robótica", estrictamente no se trata de un robot ya que no puede actuar de forma autónoma. Lo que
hace DaVinci es replicar, a escala y de forma precisa, los movimientos que el cirujano hace en la
consola de control.
Entre las experiencias publicadas con esta tecnología destaca un estudio chino[2]
que analizó los errores del ordenador Da Vinci llegando a la conclusión de que aparecen
sólo en el 3,5% de las intervenciones y tienen poca trascendencia para el
paciente.
Sin embargo, existen otras evidencias que obligan a ser prudentes sobre su
utilidad y coste. Da Vinci necesita que los cirujanos inviertan muchas horas de
aprendizaje y su coste es tan elevado –más de 1,5 millones de euros- que difícilmente
se justifica su empleo generalizado[3].
Teniendo en cuenta esta información contrastada, el titular debería decir:
“Da Vinci: Teleasistencia para la cirugía precisa y mínimamente
invasiva en casos muy complejos”.
Nanomedicina
“Los nanorobots están a punto de curar el cáncer”
Se trata de una de las vertientes más prometedoras dentro de los
potenciales nuevos avances tecnológicos en la medicina. Podríamos aventurar una
definición situándola como la rama de la nanotecnología que permitiría la
posibilidad de curar enfermedades
desde dentro del cuerpo y al nivel celular o molecular. Se considera que
determinados campos pueden ser objeto de una autentica revolución, especialmente la
monitorización, reparación de tejidos,
control de la evolución de
las enfermedades, defensa y mejora de los sistema
biológicos humanos, diagnóstico,
tratamiento y prevención, alivio del dolor, prevención de la salud o administración
de medicamentos a las células. Pero todo ésto son, por ahora, especulaciones
sobre el futuro.
Quizás constituirían nuevos avances tecnológicos en la medicina que la
posicionarían en una nueva era científica y asistencial, pero la única
evidencia actual es la de un equipo de científicos[4]
que han creado un artilugio compuesto de dos fragmentos manipulables de ADN que
puede realizar pequeños movimientos mecánicos. De momento, las órdenes que se
les pueden dar a este primer “nanorobot” son relativamente sencillas y consisten
en ordenar que realicen pequeños desplazamientos de entre 20 y 60 nanómetros
(milmillonésima parte de un metro).
No parece mucho, ¿verdad?, pero aunque no sirva para curar el cáncer es una
puerta optimista al futuro[5].
Y dentro de dos o tres décadas quizás sean mucho más.
Pero mejor será precisar más el titular:
“El primer nanorobot es capaz de moverse siguiendo
órdenes”
Alopecia
“A las puertas de curar a la calvicie”
La calvicie es irremediable cuando los folículos capilares se pierden
como ocurre en la forma más común, la hereditaria (alopecia androgénica).
Sin embargo, un nuevo estudio
basado en células madre y elaborado por investigadores de la Universidad de la Ciencia de Tokio abre
la esperanza a aquellas personas afectadas, que como yo, nos vemos afectados por este problema.
Claro que se trata únicamente de
indicios experimentales, de estudios con animales que se denominan de fase preclínica.
El citado experimento logró
devolver el pelo a un grupo de ratones adultos que nunca habían tenido pelaje
sobre su piel[6].
La técnica, basada en células madre, permitió a los científicos devolver los bigotes
y algunos mechones a estos animales.
A este
avance debemos sumarle otro publicado por la Universidad de Pennsylvania que explicaba el hallazgo
de una proteína clave en la lucha contra la alopecia androgénica, la PGD2 que inhibe el crecimiento del cabello[7].
Sumando estos dos ensayos clínicos,
podemos tener una doble esperanza. Pero por ahora habrá que esperar de 8 a 10
años para descubrir tratamientos realmente efectivos en humanos.
Para ajustar las expectativas del
lector sin dejar de mostrar un lenguaje optimista deberíamos reformular el
titular:
“Primeros indicios de regeneración
de folículos capilares en la alopecia androgénica”
Insomnio
“El gorro del sueño que cura el insomnio”
Cuando dormimos, la temperatura del
cuerpo disminuye. Estudios previos habían demostrado que las personas con insomnio presentan un aumento de la temperatura y del metabolismo en varias regiones del cerebro
cuando apoyan la cabeza en la almohada. Científicos norteamericanos
descubrieron que una forma de reducir este exceso de actividad metabólica en
esa región del cerebro es enfriando la cabeza. Para tal fin, diseñaron un gorro especial que refresca el cerebro, concretamente la
corteza frontal.
No obstante, los estudios realizados sobre este sorprendente sombrero son
aún pocos e incluyen únicamente unas decenas de pacientes. El más importante que
fue publicado en la revista Journal
of Clinical Sleep Medicine[8].
Los 12 pacientes insomnes consiguieron conciliar el sueño en menos de 13 minutos y se mantuvieron dormidos durante
el 89% del tiempo de estudio. Los voluntarios sin gorro ni antecedentes de
insomnio tardaron 16 minutos en alcanzar el sueño y lo mantuvieron el 89% del
tiempo.
¿Prometedor?,
sí, pero hacen falta más investigaciones en más pacientes para confirmar su
utilidad y descartar que puedan aparecer efectos secundarios.
En
todo caso, mejor sería cambiar el título:
“Un gorro para dormir refrigerado podría
ayudar en el futuro a superar el insomnio”
Referencias
[1] Cornuz J, Zwahlen S, Jungi WF, Osterwalder J, Klingler K,
et al. (2008) A Vaccine against Nicotine for Smoking Cessation: A Randomized
Controlled Trial. PLoS ONE 3(6): e2547. Department of Internal Medicine,
Lausanne University Hospital, Lausanne, Switzerland
[2] Chen,
C.-C., Ou, Y.-C., Yang, C.-K., Chiu, K.-Y., Wang, S.-S., Su, C.-K., Ho, H.-C.,
Cheng, C.-L., Chen, C.-S., Lee, J.-R. and Chen, W.-M. (2012), Malfunction of
the da Vinci robotic system in urology. International Journal of Urology. doi:
10.1111/j.1442-2042.2012.03010.x
[4] Cavalcanti A., Freitas Jr. R.A.,
“Nanorobotics Control Design: A Collective Behavior Approach for Medicine”, IEEE
Transactions on Nanobioscience, Vol. 4, no. 2, pp. 133-140, June 2005.
4(1):IP1-IP3, Jan./Feb. 2004
[6] Toyoshima, K.-e. et al. Fully
functional hair follicle regeneration through the rearrangement of stem cells
and their niches. Nat. Commun.
[7] Prostaglandin D2
Inhibits Hair Growth and Is Elevated in Bald Scalp of Men with Androgenetic
Alopecia. Sci. Transl. Med. 4, 126ra34 (2012).
[8] Nofzinger N, Buysse D. Cooling the brain during sleep may be a natural and
effective treatment for insomnia Scientific American Mind 22, 11 (2011)
Published online: 25 October 2011 | doi:10.1038/scientificamericanmind1111-11a
Published online: 25 October 2011 | doi:10.1038/scientificamericanmind1111-11a






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