La sanidad desconocida
Genís Carrasco
Algunos de los que defendemos la integridad del Sistema Nacional de Salud ante su desmantelamiento, más o menos encubierto, por el RD 16/2012, vemos con cierto estupor que todo parece apuntar a una maniobra para privatizar la atención sanitaria pública de nuestro país. Y, probablemente, sea así porque parece que el futuro nos depara una sustitución progresiva de dispositivos clave de atención a la salud que tenían titularidad pública por otros de aseguradoras privadas con ánimo de lucro.
Genís Carrasco
Algunos de los que defendemos la integridad del Sistema Nacional de Salud ante su desmantelamiento, más o menos encubierto, por el RD 16/2012, vemos con cierto estupor que todo parece apuntar a una maniobra para privatizar la atención sanitaria pública de nuestro país. Y, probablemente, sea así porque parece que el futuro nos depara una sustitución progresiva de dispositivos clave de atención a la salud que tenían titularidad pública por otros de aseguradoras privadas con ánimo de lucro.
No cabe duda que debemos luchar para impedirlo. Debemos hacer llegar
nuestra repulsa al gobierno respecto a los hachazos que pueden desmembrar la
calidad asistencial de nuestra sanidad.
Pero también debemos buscar alternativas que garanticen reformas
inteligentes y oportunas.
¿Las hay?
Sí. Os voy a explicar en este post una tercera vía diferente del binomio
sanidad pública y privada.
Tanto la mayoría de ciudadanos como algunos respetables expertos en salud
pública parecen desconocer que existe un tercer modelo de sanidad además del
SNS y la sanidad privada “comercial”: las empresas cooperativas sanitarias de
economía social que operan con éxito desde hace 50 años en nuestro país y que no tienen ánimo de
lucro.
Empresas sanitarias de economía social
Existen tres tipos: el trabajo asociado -un grupo de profesionales que se
asocian-, las cooperativas de usuarios
que deciden asociarse para lograr abaratar costes, fundamentalmente en materia
de distribución y el modelo de cogestión entre profesionales y usuarios. Por
razones de espacio en este post, analizaré únicamente las cooperativas cogestionadas
por usuarios y profesionales.
Cooperativas sanitarias
cogestionadas por usuarios y profesionales: Grup Assistència y Asisa
La Ley General de Cooperativas de 1987 reconoce a aquellas que pueden ser
constituidas por los prestadores de la asistencia sanitaria, por los
destinatarios de las mismas o por unos y otros. No pueden desarrollar actividad
aseguradora, según la Ley, aunque una disposición adicional de la misma
contempla tal supuesto regulando que "la actividad aseguradora deberá
realizarse por sociedades mercantiles que sean propiedad, al menos mayoritaria,
de las cooperativas sanitarias". Ello permite que una cooperativa que no
satisfaga los requisitos necesarios para desarrollar la actividad aseguradora
pueda realizar dicha actividad mediante una sociedad anónima participada de
forma mayoritaria por la cooperativa que satisfaga las condiciones establecidas
en la legislación del seguro. De esta manera nacieron los grandes grupos
empresariales Lavinia-Asisa, Autogestió Sanitària-ASC (Assistència Sanitària) y
Societat Cooperativa d'Instal.laccions Assistencials Sanitariès (SCIAS), que
agrupan a más de 200.000 socios y utilizan el modelo de cogestión entre
profesionales y usuarios.
Cerca de dos millones de ciudadanos son atendidos por médicos agrupados en
Lavinia y ASC. Por su parte, el Hospital de Barcelona es propiedad de 190.000
usuarios, agrupados en SCIAS. Todo un referente en Cataluña.
Lavinia es una sociedad cooperativa fundada en 1977. Formada por unos
20.000 médicos, posee el 100% de Asistencia Sanitaria Interprovincial de Seguros,
SA (Asisa), compañía de
seguros de salud sin ánimo de lucro que proporciona empleo a más de 30.000
profesionales y presta servicios en 199 hospitales, de los cuales 16 son de su
propiedad. Dispone de 24.313 camas hospitalarias para atender a su millón y
medio de asegurados. Es el mayor grupo hospitalario no público de España y sus
beneficios revierten en ONG del tipo Save The Children
Al médico Josep Espriu Castelló (1912-2002) se le puede considerar el
creador del cooperativismo sanitario en España. Su principio era: "el
enfermo encuentra la bondad que tiene derecho a esperar y el médico trabaja con
gusto". Lo llevó hasta sus últimas consecuencias mediante la constitución
de diversas instituciones que aplican el cooperativismo un sistema de gestión
sin ánimo de lucro en el que los beneficios obtenidos se reinvierten en mejoras
asistenciales.
Médicos y pacientes gestionan y participan en la toma de decisiones de la entidad. Josep Espriu fundó en 1959 ASC, Assistència Sanitària Col.legial, y en 1971 Lavinia, Asisa y Autogestió Sanitària. En 1982 creó la Oficina de Estudios y Promoción del Cooperativismo Sanitario y en 1989 la Fundación Espriu, desde la que promocionó el cooperativismo internacional creando la IHCO, la Organización Internacional de Cooperativas Sanitarias. Habiendo recibido varias distinciones, entre ellas el premio Homenot Nacional, se le considera el inspirador de la economía social en la sanidad.
Médicos y pacientes gestionan y participan en la toma de decisiones de la entidad. Josep Espriu fundó en 1959 ASC, Assistència Sanitària Col.legial, y en 1971 Lavinia, Asisa y Autogestió Sanitària. En 1982 creó la Oficina de Estudios y Promoción del Cooperativismo Sanitario y en 1989 la Fundación Espriu, desde la que promocionó el cooperativismo internacional creando la IHCO, la Organización Internacional de Cooperativas Sanitarias. Habiendo recibido varias distinciones, entre ellas el premio Homenot Nacional, se le considera el inspirador de la economía social en la sanidad.
Líderes en la Alianza Cooperativa
Internacional (ACI)
La proyección del cooperativismo sanitario español es tan
importante como desconocida. El adjunto
a la presidencia de ASISA, ejerce como presidente de la Organización Internacional
de Cooperativas de Salud (IHCO) que pertenece a la Alianza
Cooperativa Internacional es una organización independiente fundada hace más de
100 años y que representa a más de 730 millones de personas de todo el mundo.
La ACI es una de las primeras ONGs con estatus de órgano consultivo de la ONU y
tiene como principal misión el desarrollo seguro y viable de cooperativas en
los países en vías de desarrollo. La ACI se ocupa también de promover los
principios y valores cooperativos. Por su parte, la I.H.C.O. (International Health Cooperative Organization)
es un organismo especializado en el desarrollo de las cooperativas sanitarias
en todo el mundo, que trabaja estrechamente con la OMS y las ONGs sanitarias.
Esta organización está integrada dentro de la estructura de la ACI como un organismo
sectorial especializado en la promoción y el desarrollo de las cooperativas
sanitarias. La I.H.C.O., que nació en 1992, es el más reciente de los organismos
especializados de la A.C.I.
Las
empresas de economía social y el sector sanitario privado convencional
Muchas personas desconocen que
las cooperativas sanitarias ejercen un papel muy importante en la atención
sanitaria de nuestro país. El caso de Assistència Sanitària es paradigmático. A pesar de que su actividad se
circunscribe a la provincia de Barcelona está situada entre las primeras
aseguradoras catalanas. Y además provee a sus asegurados de pólizas solidarias,
es decir que paga igual un joven de 20 años que una persona de 80. Esta
estrategia se basa en uno de los valores del cooperativismo sanitario, la
solidaridad y sigue siendo económicamente eficiente incluso en estos tiempos de
crisis.
La otra empresa de economía
social es ASISA que tiene cobertura nacional y es la segunda aseguradora del
sector en volumen de primas las tres
primeras aseguradoras del ranking por volumen de primas después de Adeslas y Sanitas.
Una posible
tercera vía para garantizar la sostenibilidad del SNS
Estoy totalmente de acuerdo, como siempre, con los
planteamientos de mi amigo Joan Carles March (@joancmarch) en que la complementariedad
entre sanidad privada y pública ha demostrado resultados peores en costes y
calidad que la de los modelos públicos. Lo demuestran la mayoría de estudios de
economía de la salud publicados en
prestigiosas revistas internacionales. Pero no olvidemos que en todos los casos
se trata de empresas sanitarias privadas con ánimo de lucro y que se suelen
regir por las leyes del mercado. No sabemos que ocurriría si la colaboración
fuera entre cooperativas sanitarias de economía social y sanidad pública pero
hay razones para pensar que los resultados no serían los mismos sino mejores.
La cogestión sanitaria por parte de profesionales y
ciudadanos viene funcionando con alta eficiencia desde hace 50 años. Es un
modelo democrático y participativo de economía social que podría ser una alternativa inteligente a la previsible irrupción
de las aseguradoras sanitarias comerciales.
Los que defendemos un sistema sanitario universal,
público, gratuito y de alta calidad debemos reflexionar sobre las posibilidades
que ofrece esta tercera vía como complementaria de la pública, en lugar de la
sanidad privada comercial. Quizás sea una de las soluciones para garantizar la sostenibilidad de nuestro SNS que si no era
el mejor, era muy bueno.
Bibliografía
1.
Cerdá
JC. #sanidaddelpasado que daña el futuro. Accesible en: http://blogs.publico.es/joan-carles-march-cerda/category/criisis-sanitarias/
2.
Romero
F. Nuevas experiencias
cooperativas en la Sanidad europea. Accesible en: http://www.elmedicointeractivo.com/ap1/emiold/informes/gestion/cooperativismo.htm
3.
Carratalá
E. La economía social existe también en la sanidad. Accesible en: http://www.dineroysalud.es/REVISTA/articulos/GestionNoticias_2313_DYS_2005.asp
4.
Fundación Espriu: Las instituciones de la Fundación Espriu, destacadas en el informe
«Sectores de la nueva economía 20+20: Economía Social». Accesible en: http://www.fundacionespriu.coop/IHCO/index.php?Mg%3D%3D#626
5.
Cooperatives
Europe. Fund-Raising for Co-operative Projects. Accesible en: http://ns39179.ovh.net/~coopsue/spip.php?article236





